¿Sabías que puedes sembrar tu Luna?

La sangre menstrual es uno de los símbolos más poderosos que estamos volviendo a habitar y nos habla de nuestra verdadera naturaleza.

Nuestra sangre no es sucia ni un fluido muerto que se elimina, contiene nutrientes  y minerales y es cuando menstruamos, que toda la energía de vida contenida en nosotras, se libera y manifiesta.

La menstruación nos conecta con nuestra naturaleza salvaje, con los ritmos de la luna y de la tierra. Nos recuerda que somos hijas de la Tierra y como tales, nos ha regalado el mayor don del que dispone: la fertilidad, el poder de crear.

Recuperar el vínculo con nuestra sangre es esencial para conectar con nuestra ciclicidad sagrada. Tocarla, olerla y honrarla es una forma de conectar con el poder de la muerte y la regeneración que habita en nosotras.

Durante años se nos ha dicho que menstruar es algo que huele mal, que no es “bonito” e incluso que es algo que deberíamos esconder. Los productos que nos ofrecen no nos permiten ver realmente el color, densidad y olor de nuestra sangre y lo enmascaran de una forma en que nos hacen creer que sangrar es un acto sucio que debe ser limpio e inoloro.

Hay mujeres que viven la llegada de su ciclo con desgana, como un problema , mujeres que no conocen en qué fase del ciclo se encuentran, mujeres que entrar en contacto directo con su sangre les puede generar asco o rechazo.

Algunas de nosotras hemos sido una de esas mujeres, durante años hemos vivido desconectadas totalmente de quienes somos, sin pararnos a observar nuestra naturaleza cíclica, un gran reflejo de nuestra salud.

Hablar sobre nuestra sangre, ofrendarla o vincularnos con ella de forma artística, es una forma de visibilizarla y reconocernos como seres menstruantes conscientes.

Otra forma de reconocerla es a través de la Siembra. Un acto de siembra puede convertirse en un acto sagrado, en un ritual de conexión con la Madre Tierra.

Ofrendar tu sangre es cuidar a la Tierra y ayudarla a sanar, porque al sanarte a ti, entras en sintonía con todo lo que te rodea.

Cada vez que ofrendamos nuestra sangre, estamos haciendo un acto de reconocimiento para con nosotras mismas y para con la Tierra que nos acoge. Creamos un canal de comunicación directo con ella, mostrándole quiénes somos y de dónde venimos. Le entregamos no solamente información genética, sino también todo aquello que hemos sido en el último mes.

Nos abrimos a ella desde la vulnerabilidad, como una hija hace con su madre. Y ella con  amor y resiliencia abraza todo lo que llega para devolvernos aquello que necesitamos aprender, comprender o integrar. Gracias Madre, gracias.

Menstruar no es un acto de sanación o de limpieza, es un acto de entrega. Menstruar nos ofrece la posibilidad de conectar con la entrega plena, con un acto de amor, con un acto de rendición y confianza.

Cuando entregamos nuestra sangre a la Tierra también podemos conectar con un propósito personal o universal, del mismo modo que podemos ofrendar o rezar por aquello que sintamos.

 No olvidemos que nuestra siembra va más allá de una misma, pues en cada entrega de tu sangre, estás ofrendando parte de tus raíces, estás visibilizando parte de tu linaje femenino. Recuerda el poder ancestral que también se despierta en esa entrega.

Te invitamos a poner consciencia cada vez que menstrúes, que conectes con tu sangre, que puedas hacer las paces con la mujer cíclica que eres, que no deseches este flujo sagrado por el inodoro y les des un lugar de reconocimiento y poder.

 

¿Cómo ofrendar tu sangre?

 

  • Puedes recolectarla en un tarro de cristal y entregarlo a la Tierra cuando finalices tu ciclo. El lugar puede ser tu jardín o un lugar en la Naturaleza. También en las plantas de tu casa, aunque el vínculo energético será distrinto.
  • En el acto de siembra puedes lanzar un recito de gratitud o ponerle un propósito.
  • Puedes pintar tu cuerpo o partes de él que sientas que puedan necesitar de la medicina de tu sangre.
  • También puedes pintar con tu sangre en un lienzo aquello que sientas querer expresar.
  • Preparados de Alquimia Menstrual: elixir homeopático, deshidratación de sangre menstrual.

Hay infinidad de formas, ofrendas, sentires y propósitos que nos ayudan a vincularnos con nuestra sangre. Cual es el tuyo?

 

 

 

 

 

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